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Parque Nacional Natural Los Nevados | Chiguiro Extremo

Parque Nacional Natural Los Nevados

Manizales, febrero de 2013.

4 am suena mi despertador, las cobijas están en su mejor punto, una temperatura ideal abrazaba mis pies. Pero ella me esperaba, teníamos una cita desde el día anterior, sin dudarlo me levante, eche una mirada por la ventana y se veía muy poco. La neblina cubría las calles de Manizales, pero esto no bajo mi emoción, tome una camiseta mientras me dirigía a la cocina, encendí la estufa de gas y emano una llama azul la cual calentó una deliciosa tasa de chocolate la cual acompañe con una presa de pollo del día anterior (jajajjajajja). Yo sabía que necesitaba esa energía para el resto del día.

Tome mi casco Specialized Vice , el uniforme Troy Lee Designs y las Oakley para bajar al garaje. Ella estaba ahí, radiante y deseosa de ser domada ese día, era ella, mi Specialized Enduro Comp 2013, la subí a el rack y fui por mi buen amigo Rafael Gutiérrez, él seria nuestro pasaporte a la alegría de ese día (chofer). Luego pasamos por mi compañero y hermano Andrés Jaramillo Botero del equipo Specialized Enduro 2013.

Tomamos la vía al magdalena medio, ya eran algo así como las 5 y cuarto de la mañana. Empezamos a subir hacia el paramo de letras, la ciudad se camuflaba entre la neblina hasta que desapareció en una espesa capa de algodones que acariciaba las montañas. Abandonamos la vía principal tomando rumbo hacia el nevado del Ruiz, dejando atrás un día normal de rutina para miles de personas y convirtiéndolo en una gran aventura a bordo de nuestras bicicletas. 6 am; un poco antes de la entrada al Parque Nacional Natural Los Nevados tomamos la vía hacia la población de Murillo.

Detuvimos el carro en un hermoso paraje, bajamos nuestras bicicletas y realizamos nuestra primer sesión de fotos contemplando el majestuoso paisaje de esta impresionante reserva natural, agua cristalina, que emana desde las cumbres nevadas y recorría por nuestros pies. Después de una hora nos montamos en las bicicletas buscando un poco de calor y pedaleamos en busca del Camino de La Fe. Un frio penetrante, que creíamos llegaba hasta los huesos, y el roció de la mañana tiño nuestros brazos de blanco. Después de pedalear unos tres kilómetros entre plan y bajada llegamos a la entrada del antigua camino de la fe.

El camino mojado presagiaba que iba a ser una montada realmente dura, exigente física y mentalmente. Los primeros quinientos metros eran de una pequeña carretera destapada, fácil de rodar, se acabo la carretera y llego el momento de decidir tomar hacia la izquierda o derecha, finalmente nos fuimos por la derecha una buena decisión ya que meses atrás tomamos el camino de la izquierda que parecía un humedal, lo cual fue fatal para el resto de la montada con los pies helados.

El camino en el comienzo estaba muy angosto, nos toco empujar la bici por un buen rato, entre matorrales hasta que por fin encontramos el camino, desgastado y con unas zanjas muy profundas fuimos avanzando paso a paso entre tramos rodables con rocas, curvas cerradas y escalones. Estaba muy embarrado, lo cual ponía a prueba nuestras bicis las cuales estaban respondiendo muy bien en todos los terrenos, planos con mucho lodo, ascensos cortos con roca y en los descensos activamos nuestro sistema Command Post de Specialized, el mejor invento del mundo para disfrutar de la bici a cada momento.

Después de unas 4 horas de montada llegamos a una travesía, un poco agotados con ganas de descansar y comer algo. Pero ahí estaba el problema yo no lleve nada de comida, estaba sujeto a lo que había llevado Andrés. Milagrosamente saco dos barras energéticas y un sobre de cereal lo cual nos reconforto para el resto de la montada.

Después de un reconfortante descanso y haber podido comer algo continuamos nuestra travesía. A medida que avanzábamos el camino se ponía mucho más rápido y abierto, no era fácil de andar por las condiciones de barro en las que se encontraba el camino pero aun así estaba muy disfrutable. Poder compartir con Andrés, ir detrás y ver como la bicicleta respondía, las suspensiones trabajando, ver como sus llantas derrapaban en las superficies lisas me llenaba de emoción, emoción que manifestábamos gritando, lo cual nos hacía sentir vivos y privilegiados por la vida al poder vivir esta experiencia. Una experiencia con la cual soñábamos desde hace muchos años y hoy se hace realidad con esta travesía por Colombia, la cual queremos compartir con los seguidores del mountain bike alrededor del mundo y contagiar a miles de personas para que monten en bicicleta y hagan de ella su estilo de vida.

Para terminar la historia llegamos a la parte más rica del camino, una parte abierta, terreno firme, partes empalizadas, saltos naturales, una inclinación moderada, una mezcla de curvas planas y con peraltes. Lo cual nos permitía llevar un excelente ritmo ayudándonos a buscar los limites, sentir el agarre de nuestras llantas, cambiar de terreno era excitante, no saber que venía en la siguiente curva me hacia emocionar demasiado!! Así termina la travesía extasiado y reconfortadas nuestras almas.

 

(Al final del camino , nos encontramos una reja, sale un celador, toma nuestros datos, según él no podremos volver a bajar por esta trocha y llegara una notificación a nuestras casas.)

 

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Agradecimiento enorme a las marcas que nos han ayudado a cumplir nuestros sueños:

 

Specialized Colombia, California Xtreme – Troy Lee Designs y Disandina – Oakley