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Video y Fotos : Travesías Enduro por Colombia – Santander. | Chiguiro Extremo

Video y Fotos : Travesías Enduro por Colombia – Santander.

Travesía Team All Mountain Specialized Colombia
Por Andrés Jaramillo.

Antes de empezar quiero dar un agradecimiento muy especial a Edgar Ramírez, Víctor Cepeda y Sergio Ruiz.

Estuvimos acompañando al equipo de Specialized Colombia en su Test the Best en La Mesa de  Los Santos, después de mostrar la increíble linea que tiene Specialized para el 2014 durante dos días, ya empezaba la parte buena. Había aprovechado el viaje para quedarme a hacer las travesías de ésta región.

Dia 1:
Me puse de acuerdo con un buen amigo y corredor de Downhill que no veía hace mucho tiempo, Sergio Ruiz “Pitín”, estaba de vuelta de Australia y decidió unirse en algunas de las rutas. Había logrado pedir prestada una Specialized Enduro 29 para la gente que decidiera acompañarme y así probaran ésta increíble maquina. Sergio fue uno de los afortunados y la estuvo montando un par de días. Nos encontramos, dejamos mi equipaje y salimos a montar.

Bucaramanga tiene una gran facilidad al igual que algunas de las ciudades que hemos visitado, de poder salir pedaleando y regresar pedaleando sin problema desde la casa. Pero para ésta primer montada contamos con el apoyo de Edgar Ramirez, comercial de Specialized en la zona de Santanderes y la Costa, nos encontramos en un sitio muy conocido de jugos y frutas, “Frutoterapia”, para que nos subiera en carro un largo tramo de carretera y así poder hacer una buena trocha. Después de casi una hora de ascenso en el carro, llegamos al caserío La Ceba a 2136 m.s.n.m. donde bajamos las bicis y empezamos a pedalear. Después de una corta pero empinada subida empezó la diversión. Empezaba en carretera destapada que se iba dañando y convirtiendo en trocha. El paisaje era impresionante mientras empezábamos a descender por las montañas hacia el cañon del Rio Chicamocha. Cada vez se podía sentir más calor, el terreno y la vegetación iban cambiando. Las plantas eran mas bajitas y con chuzos, mientras el suelo cada vez mas suelto, rocoso y difícil de manejar. Decidimos parar unos quince minuto en un potrero donde se veía gran parte del Cañon y disfrutar del paisaje con una vista impresionante, ademas que hacía un viento fuerte que ayudaba para no sentir el calor. Seguimos bajando, llegamos a un punto donde habían voladeros de mas de 150 mts de altura al lado del camino y el terreno era de piedra suelta. Ninguno de los dos ayudaba para hacer la montada mas tranquila, aunque el paisaje era impresionante y aprovechaba para dar un vistazo en cada parada que hacíamos. El calor era mas fuerte, pero al estar pedaleando no se sentía lo fuerte que realmente estaba, hasta que terminamos de bajar un largo zig zag, muy difícil, de piedras pequeñas que parecían canicas. Justo al terminar, de la nada, encontramos un caserío muy bien mantenido pero parecía inhabitado. Hasta que pudimos ver dos personas, uno de ellos afortunadamente el señor de la tienda. Decidimos parar a tomar algo e inmediatamente bajarme de la bici empecé a sudar, estábamos a 39.5ºC a la sombra, así estuviera descansando seguía sudando. Después de tomar algo continuábamos con un camino muy entretenido en la sombra, bordeando el rio, haciendo mas relajado el final de la montada. Después de descender 1500 mts en un par de horas, llegamos al final de la trocha donde nos esperaba otra vez Edgar para ir de vuelta a Bucaramanga.

Después de la montada pude ver que de las cuatro horas que estuvimos montando por la trocha, 50 mins de la montada fueron a mas de 36ºC, con razón había terminado tan golpeado.

Dia 2:

Aprovechando que Edgar nos estaba acompañando y ayudando, decidimos hacer otra trocha con la ayuda del carro. Un camino conocido como “Las Moras”, una carretera subiendo desde Floridablanca aproximadamente una hora y media en carro. Llegamos a una escuela y esta vez Dario Marín y Heberth Bueno me acompañaron en la montada. Empezamos subiendo unas huellas/rieles de buena inclinación por aproximadamente 20 minutos, las pulsaciones alcanzaron a subir mas que suficiente para calentarnos, entre 184-188 p pulsaciones por minuto. Ésta montada a pesar de no ser tan lejos del Cañón del Chicamocha parece estar ubicado en otra región completamente distinta. Mucha vegetación, verde nos rodea por todas partes, niebla y frío empezando el camino. Esta era una carretera vieja que al paso de los años el deterioro la ha convertido en una trocha, húmeda en la parte alta, un terreno completamente distinto al día anterior. Descendemos hasta un hotel que está en el medio de la montaña, seguimos un poco mas y nos encontramos una cascada, donde nos esperaba otro amigo que se nos unía a la montada, Victor Cepeda “Repollo”. Mientras hacía un par de fotos, Repollo se metió al agua, refrescante después de tan larga y dura subida. Nos organizamos y seguimos bajando, después de casi una hora de bajar y pedalear unos kilómetros llegamos a la parte final de la montada entre un canalón donde normalmente hace carreras de Downhill, un final muy divertido para terminar una buena montada.

Día 3:

Decidíamos Repollo, Sergio y yo volver al Cañón del Chicamocha, esta vez al Parque Nacional para hacer el descenso del camino que usaron para una competencia años atrás. Llegamos al parque, dejamos el carro en el parqueadero e íbamos a hacer el camino desde la parte mas alta y conectar con el de la competencia, para esto teníamos que subir unos 5 kms por el pavimento. La esencia del enduro es subir lo necesario para hacer los mejores descensos, por lo general el desgaste y el cansancio de una subida difícil es recompensado con un muy buen descenso. Pues empezamos a subir por el pavimento pero el calor era muy fuerte, a pesar de empezar la montada en las horas de la mañana, pero íbamos bien equipados con buen liquido y lo necesario para no sufrir en difíciles condiciones de calor. Llegamos a la parte alta del camino y era en el mismo sitio donde estaban haciendo vuelos de parapente a los turistas. Por molestar les dije a Sergio y a Repollo que debería aprovechar éste increíble sitio y hacer mi primer vuelo en parapente. Los dos se miraron y dijeron ¿porque no?, Sergio era parapentista y me dijo que aprovechara, las condiciones estaban buenas y los parapentistas sabían lo que hacían. Era una oportunidad única y la bici podía esperar un momento, así que no lo pensé dos veces y me monté! Para la gente que jamás lo ha hecho es algo que no deberían pasar por alto, es una sensación de paz y tranquilidad demasiado impresionante y sumando el paisaje del Cañon del Chicamocha, pocas cosas pueden compararse. Conté con suerte que las condiciones climáticas estaban buenas y pudimos hacer un vuelo largo, disfrutando al máximo el paisaje y conversando con el piloto mientras hacía lo suyo. Prácticamente mi día ya había hecho mi día pero seguía camino por montar en las bicis. Repollo también aprovechó y se montó en parapente pero no contó con buena suerte y aterrizó en el río. Seguimos pedaleando Sergio y yo de vuelta al parque por un camino corto pero entretenido, rocoso y muy seco. Volvimos al parqueadero y esperamos a Repollo que subiera. De ahí fuimos a Manzanerito, un camino donde ocho días después iban a hacer una competencia de Downhill. Muy entretenido el camino, un canalón lleno de peraltes grandes y con opciones, hicimos un par de bajadas y de vuelta a la casa.

Día 4:

Ya era el día de regresar a la casa pero Repollo me convenció de hacer una ultima montada madrugados. Empezamos por unos muy buenos caminos detrás de la Universidad Autónoma y seguimos subiendo por la carretera vía a Cucutá. Subimos aproximadamente 10 kms hasta unos restaurantes para tomar un jugo de naranja recién exprimido y echar un vistazo al paisaje, donde se veía Bucaramanga, La Mesa de Ruitoque y parte de la Mesa de los Santos.. De ahí seguimos por la carretera unos minutos mas hasta coger un desvío y empezar a descender de nuevo a Bucaramanga, por carretera destapada y algunos caminos hasta volver al circuito de caminos detrás de la Universidad Autónoma. Una muy buena montada que arrancó desde la casa de Repollo y volvimos al mismos sitio, ideal para empacar la bici y arrancar de vuelta a la casa.

 

 

Musica:

Haunted Heart

Homewrecker

Little Hurricane

 

Stolen Dance

Milky Chance